Cuando se trata de aplicarse maquillaje, encontrar la rutina más adecuada para la piel grasosa puede ser un verdadero desafío. Es necesario limpiar, tonificar e hidratar la piel para prepararla, aunque es difícil encontrar productos eficaces. Algunos ingredientes (sobre todo los que están hechos a base de aceite) pueden aumentar los niveles de grasa de la piel. Aplicar maquillaje en la piel que no está adecuadamente limpia puede dar lugar a un brillo aceitoso desagradable que hace que los cosméticos se corran o desaparezcan. Debido al desafío que representa mantener la piel grasosa con el mejor aspecto, es importante seguir con atención algunos pasos sencillos a la hora de aprender cómo preparar la piel grasosa para el maquillaje.
1.Lávate el rostro con un limpiador facial suave. La clave para obtener un brillo saludable con el maquillaje es asegurarte de que tu rostro esté limpio. Usa un limpiador facial suave con pH equilibrado para eliminar la suciedad o el exceso de aceite de tu piel.
- Considera la posibilidad de usar un gel limpiador, ya que suele ser suave y no contiene exceso de aceites que podrían empeorar la piel grasosa.
- Evita usar productos cargados de químicos, puesto que irritan la piel y aumentan la producción de aceite.
- Puedes encontrar limpiadores suaves en la mayoría de las farmacias, tiendas por departamento, tiendas de cosméticos y en grandes distribuidores.
2. Seca el exceso de agua con una toalla suave. Frotar la piel con mucha fuerza para eliminar el agua puede irritarla, despojarla de sus aceites esenciales y aumentar la producción de aceite. Mejor seca el rostro suavemente después de lavarlo con una toalla suave.[2]
- Una buena forma de secar el rostro es dar toquecitos desde un lado del rostro hasta el otro lado. De este modo, te aseguras de eliminar el agua y ayudas a estimular la circulación.
3. Aplica un tonificante en el rostro y el cuello. En ocasiones, quedan algunos residuos en la piel después de lavarla. Aplica un tonificante en el rostro con una almohadilla cosmética para eliminar los restos de limpiador, suciedad o aceite.[3]
- Los residuos persistentes en la piel pueden estimular la producción de aceite e impedir que el maquillaje se adhiera a la piel o que esta se vea fresca.[4]
- Aplica el tonificante de la misma manera que secaste la piel.[5]
- Busca tonificantes suaves con ingredientes como agua de rosas, manzanilla o caléndula. Estos eliminan los residuos de forma eficaz al mismo tiempo que alivian la piel.[6] También puedes comprar un tonificante específicamente diseñado para la piel grasosa.
- Evita usar tonificantes astringentes (incluidos los que tienen hamamelis) porque irritan la piel y estimulan la producción de aceite.[7]
- Puedes encontrar tonificantes en las farmacias, tiendas por departamentos y de cosméticos así como en algunos grandes distribuidores.
4. Aplica un hidratante. Incluso la piel grasosa necesita hidratarse y aplicar un hidratante puede ayudar a emparejar y rellenar la piel para aplicar el maquillaje.[8]Después de poner un poco de crema hidratante en los dedos, presiónala suavemente a lo largo del rostro y evita frotarla con fuerza.
- Asegúrate de presionar el hidratante contra la piel. Incluso puedes hacer rodar los dedos a lo largo del rostro mientras presionas el hidratante en la piel. Así te asegurarás de no aplicar mucho y estimularás el flujo de sangre para darle a la piel un brillo saludable y natural.[9]
- Debes comprar un hidratante sin aceite o uno específico para la piel grasosa.
- Los hidratantes están disponibles en muchas farmacias, tiendas por departamento y de cosméticos y en muchos grandes distribuidores.
- Si eres una mujer con piel mixta (significa que tu piel tiene algunas zonas grasosas como la zona T y algunas zonas secas), debes considerar comprar dos hidratantes distintos. Puedes usar una crema más fuerte en la parte seca de la piel mientras aplicas un producto sin aceite en la parte grasosa.
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